lunes, 8 de diciembre de 2008

Monumento a San Fernando, en la Plaza Nueva de Sevilla, por Ramón

El monumento al rey San Fernando se encuentra en el centro de la Plaza Nueva Sevillana.

La primera idea de un monumento para el Santo Rey partió del alcalde Francisco Javier Cavestany en 1848, cuando aún se estaba construyendo la plaza, a partir del solar de la Casa Grande franciscana, aunque entonces la idea que no llegó a nada. Más tarde, en 1861, se retomó la iniciativa con el apoyo expreso de la reina Isabel II. Diversos cambios de opinión y de circusntancias administrativas retrasaron la decisión hasta 1877, en que colocó la primera piedra el rey Alfonso XII. Se terminó la obra en el siglo siguiente, siendo su inauguración en 1924.

Con ocasión de la ceremonia inaugural, se realizó una salida en procesión extraordinaria de la Virgen de los Reyes hasta el pie del monumento.

En la elaboración definitiva del monumento colaboraron los artistas más afamados de la época. Así, el pedestal y la idea del conjunto es de Juan Talavera Heredia. Los lados del pedestal están flanqueados por las figuras de cuatro personajes que acompañaron al Santo Rey en la conquista de Sevilla.

Casa-Palacio de los Marqueses de Recaño (Cádiz), por Ramón

El antiguo palacio de los Marqueses de Recaño fue levantado hacia 1730 en la zona más elevada del casco histórico gaditano. Sigue el esquema habitual de las casas de cargadores de Indias. El elemento más singular del conjunto es la torre-mirador, que al ser la más alta de la ciudad se convirtió en 1778 en vigía oficial del puerto gaditano, tomando su nombre del primer vigilante, Antonio Tavira.

En esta casa-palacio tuvo su primera sede el Tribunal Supremo en 1812, de donde se trasladó a Madrid.

La casa-palacio de los marqueses de Recaño, denominada también Torre Tavira, forma parte de una manzana de mayor extensión organizándose en torno al inmueble el viario y creándose frente a su fachada principal un espacio urbano de mayor amplitud a modo de reducida plaza, que contribuye a resaltar la nobleza del edificio.

Su interior se estructura alrededor de un patio central con galerías en torno a las cuales se desarrollan las dependencias. Se compone de cinco plantas.

El patio se compone de ocho columnas toscanas de mármol.

El inmueble presenta al exterior tres fachadas. La fachada principal se ubica en la calle Marqués del Real Tesoro y se organiza en torno a la gran portada.

La portada principal está construida en mármol blanco. Se estructura mediante un vano (un elemento arquitectónico consistente en un hueco abierto en un muro con la intención de iluminar el lugar), adintelado con ángulos rebajados, flanqueado por dos columnas toscanas con el tercio inferior del fuste acanalado, sobre dos pedestales.

En el ángulo derecho de la fachada principal se eleva la esbelta torre-mirador. La llamada Torre Tavira.
Hasta hace unos años en sus dependencias se albergaba el Colegio de San Vicente de Paul, y en la actualidad continua el uso educativo, ya que alberga al Conservatorio de Música "Manuel de Falla" de Cádiz.


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Castillo de Sabiote (Jaén), por Jesús

El castillo de Sabiote se encuentra en un extremo de la muralla, sobre las alturas, en que termina el núcleo urbano del mismo nombre, municipio de la comarca de La Loma y Las Villas de la provincia de Jaén.

Aunque desde la Edad del Bronce este estratégico enclave ha sido ocupado por asentamientos humanos casi ininterrumpidamente, no fue hasta los tiempos de la conquista islámica cuando Sabiote adquirió mayor importancia. Las fuentes árabes la nombran como Castillo de Sabiyuta, de la demarcación de Úbeda en la Cora de Jaén, ya que desde tiempos del Califato cordobés existió aquí una fortificación.

La primera noticia documental se sitúa en torno al año 1137, cuando la ciudad fue atacada por el ejército de Alfonso VII, que no logró conquistarla. Sabiote era puerta de entrada no sólo a su comarca, sino a la capital, por lo que no es de extrañar que durante los siglos XI y XII se redoblaran los esfuerzos para reforzar sus defensas. Pero los sucesivos ataques cristianos tuvieron finalmente éxito, y en el año 1226 fue conquistada por Fernando III el Santo, que le concedió una nueva reglamentación jurídica, el fuero de Cuenca, cuyo códice, del siglo XIII, aún se conserva. El castillo árabe fue reedificado por Juan de Zúñiga hacia el año 1230.

El dominio de la Sabiote cristiana se lo disputaron el obispo de Baeza y el arzobispo de Toledo, Rodrigo Ximénez de Rada, adelantado de Cazorla. Sin embargo Alfonso X el Sabio le otorgó el título de Muy Leal Villa y la concedió a la Orden de Calatrava. Durante el siglo XV Sabiote jugó un papel destacado en las lucha ocurridas en la zona de la Loma, a raíz de las disputas dinásticas tras la muerte de Enrique IV.

El siglo XVI fue el de mayor esplendor para la villa de Sabiote. En el año 1537 el emperador Carlos V vendió la villa a su secretario, Francisco de los Cobos, quien hizo de Sabiote y su castillo el centro de su mayorazgo, remodelando, entre los años 1537 y 1543, la antigua alcazaba hispano-musulmana en un palacio renacentista, al tiempo que reforzaba su carácter militar. En sus extremos se incorporaron por primera vez en España los principios de la fortificación abaluartada, seguidos en esa época en Italia, mientras que el interior se engalanó con un refinado patio de dobles galerías en tres de sus lados. La realización de la zona palaciega se atribuye a Andrés de Vandelvira, maestro del Renacimiento andaluz, y la militar a alguno de los ingenieros de Carlos V, como Benedetto de Ravenna.

A la muerte de Cobos, su viuda, María de Mendoza, mantuvo el amplio patrimonio que más tarde heredó el hijo de ambos, Diego de Cobos, primer marqués de Camarasa. En 1573 la titularidad de Sabiote pasó a la casa de Medinacelli hasta que después de las cortes de Cádiz de 1812 consiguió su independencia.

El castillo de Sabiote está considerado como la construcción más importante que con fines militares se construyera en el siglo XVI en la provincia de Jaén, siendo también el ejemplo más antiguo de cuantos se conservan en la actualidad de modelo castillo-baluarte renacentista. A sus puertas podrá adivinarse el valle del Guadalimar y los horizontes de Sierra Morena y Sierra Mágina, confirmando la importancia militar que este paraje tuvo como lugar privilegiado desde la Edad de Bronce. El castillo posee una bella portada plateresca con un escudo que porta las armas de Cobos Molina y doña María Mendoza, sus promotores.

Sabiote conserva también parte de su recinto amurallado, con algunas de las antiguas puertas (originariamente eran seis) que daban acceso a la villa, entre ellas la puerta del Chirigote, la del Pelotero o de San Bartolomé, y la morisca puerta de Granada.

El castillo fue declarado Monumento Histórico en 1931, y su recinto amurallado Conjunto Histórico-Artístico en el año 1972. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

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Para mas información en el teléfono (953) 77 30 02.

La Iglesia de las Angustias de Ayamonte inscrita en el Catálogo de Patrimonio de Andalucía. por Sandra


El Gobierno ha inscrito al Catalogo general del Patrimonio Histórico Andaluz con la categoría de monumento a la iglesia de las Angustias de Ayamonte. También se ha aprobado una delimitación de 17.000 m. cuadrados para el entorno del Baluarte de las Angustias, recinto en el que se ubica el templo y que lleva protegido desde el año 1949 por la legislación de castillos españoles, aunque sin límites definidos.


Este conjunto religioso y defensivo, situado en un altozano desde donde se ve la desembocadura del río Guadiana y la frontera con Portugal, se construyó en el siglo XVI dentro del proceso de expansión de la ciudad hacia la zona portuaria del La Ribera.




Casa de Las Cuatro Torres, (Cádiz), por Moisés

Situada en el corazón del barrio de San Carlos, en la Plaza de Argüelles número 3, de estilo Barroco, el edificio fue levantado entre 1736 - 1745, por iniciativa de José Clat Fragela, comerciante natural de Damasco, Siria. Renunció a parte del solar que poseía para dejar un espacio libre ante la construcción y lograr así una mejor visión del conjunto.

El edificio sigue el esquema característico de las casas de cargadores a Indias y conserva muchos rasgos significativos del barroco gaditano del Siglo XVIII .


El diseño arquitectónico tiene la singularidad de ofrecer una torre en cada una de las cuatro esquinas, las cuatro casas se levantan a partir de una planta rectangular dividida en cuatro solares, con fachadas de idénticas características, es de gran sobriedad a excepción de la decoración a base de pilastras pareadas, con superposición de órdenes en cada uno de sus cuerpos, que se corresponden con el de las torres.


Sobre los ángulos se levantan cuatro esbeltas torres miradores. Tipológicamente, forman parte del grupo de Torres de Garita , al ser este último elemento el que sirve para dar salida a la escalera que sube a la terraza de la torre , además de ser observatorio, desde donde se ve el horizonte, ya que la escalera de caracol por donde se accede a la terraza se prolonga por el interior de la garita y termina en un sillín, donde el dueño, a través de unos pequeños óculos, introducía el telescopio. La fachada está policromada en rojo y negro, imitando la lacería mudejar.

Los motivos arquitectónico-decorativos que atan a las torres con las cornisas y las divisorias de las fincas son de gran belleza, con dibujos de lacería en almagra roja, que se repite en otro elemento de la construcción. Cada una de las casas se organiza en torno a un patio, al que se le abre una escalera por medio de una triple arcada sustentada por columnas de mármol .

Le debemos el invento al famoso Fragela, el mismo señor que mandase construir la Casa de las Viudas, frente al Teatro Falla .

La Casa de las Cuatro Torres está declarada monumento , en virtud al Decreto 1004/1976 del 2 de Abril. Son Monumentos los edificios y estructuras de relevante interés histórico, arqueológico, paleontológico, artístico, etnológico, industrial, científico, social o técnico, con inclusión de los muebles, instalaciones y accesorios que expresamente se señalen .

Torre de la Carbonera (Huelva), Juan Diego

La Torre de la Carbonera se encuentra en el término municipal de Almonte, provincia de Huelva, en la gran playa conocida como de Castilla, que se extiende desde la desembocadura del río Tinto-Odiel hasta la del Guadalquivir. Este monumento fué declarado patrimonio de interés cultural el 25 de junio de 1985. Está formada por una sola cámara y posee una escalera de caracol para acceder al terrado. Esta torre es también de dimensiones similares a las de Zalabar y San Jacinto, también ubicadas en la playa de Castilla del término municipal de Almonte.


También encontramos muy cerca de la Torre de la Carbonera las ya mencionadas y famosas torres de Zalabar y la de San Jacinto, a las que se suman la de la Higuera y la de Asperillo.



Todas estas torres fueron levantadas a finales del siglo XVI debido a que sus playas, paso inevitable en el comercio de Europa del Norte y América, eran habitualmente fustigadas por piratas y corsarios. Eran torres vigías y su función era la de vigilar las costas de posibles ataques de piratas, también se conocen a estas torres con el nombre de torres de almenara o de luz.

He de hacer hincapié en lo difícil que ha resultado encontrar buenas fotos de la Torre de la Carbonera, a pesar de eso si pincha aquí se puede obtener información acerca de este monumento.

Monasterio de la Rábida (Huelva), por Ramón

El Monasterio de Santa María de la Rábida, comúnmente denominado Monasterio de La Rábida, es un monasterio franciscano en el término municipal de Palos de la Frontera, en la provincia andaluza de Huelva (España).

Erigido en los siglos XIV-XV, sobresalen por su interés artístico la iglesia gótico-mudéjar, las estancias decoradas con frescos de Daniel Vázquez Díaz, el claustro y el museo, donde se conservan numerosos objetos conmemorativos del Descubrimiento de América y una escultura de la advocación mariana bajo la que se encuentra el convento, Nª Sª de los Milagros o Santa María de la Rábida, imagen de estilo gótico del siglo XIII aproximadamente, realizada en alabastro.

En 1490 un afligido Colón buscó aquí refugio al saber que su petición de apoyo para navegar hacia el oeste en busca de las Indias había sido rechazada por los Reyes Católicos. Juan Pérez , prior del convento, ejerció su poderosa influencia como confesor de la reina Isabel para revocar la soberana decisión.

En el interior , los frescos pintados por Daniel Vázquez Díaz en 1930 glorifican la vida y descubrimientos del navegante. También son dignos de ver los claustros mudéjares, los jardines y la envigada sala capitular.

El Monasterio fue declarado Monumento Nacional en 1856. Mereció además la declaración de Primer Monumento histórico de los pueblos Hispánicos en 1949. El 28 de febrero de 1992 le fue otorgada por parte de la Junta de Andalucía la "Medalla de Oro de Andalucía". En la declaración de la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Presidentes de Gobierno en La Habana, se reconoció a La Rábida como lugar de encuentro de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

La Junta comprará el yacimiento arqueológico de Saltés, por Jesús

La Junta comprará el yacimiento arqueológico de Saltés por 245.200 euros. La Consejería de Cultura hizo público el ejercicio de su derecho de retracto sobre la parcela de 23 hectáreas (actual propiedad de Tremón SA) en la que se encuentran los restos de la ciudad musulmana.

El precio fijado en negociaciones previas para la adquisición del yacimiento arqueológico de Isla Saltés por parte del Gobierno andaluz asciende a 245.259 euros. En virtud del derecho de retracto al que ayer se acogió públicamente la Consejería de Cultura -con una resolución en el BOJA-, se aproxima una actuación históricamente reclamada por los colectivos ecologistas para la puesta en valor de este patrimonio de la ciudad; una operación en la que la Administración autonómica lleva embarcada varios años para desbloquear la transacción.

En contra de lo que pretendía la empresa titular de los terrenos, la Consejería no comprará toda la finca [766 hectáreas del Paraje Natural de Marismas del Odiel que en 2004 adquirió el empresario cordobés implicado en el caso Malaya, Rafael Gómez, comprándoselas a la familia Thibaut, y que posteriormente Atlantic Servicios Inmobiliarios vendió a Tremón SA], sino que exclusivamente se hará con la propiedad de la parcela en la que se encuentra el yacimiento catalogado como Bien de Interés Cultural, esto es, una superficie de 23 hectáreas ubicadas en la Punta del Almendral en el extremo Suroeste de la isla.

Una delimitación que entronca con el derecho de retracto (prioridad en la compra) ejercido por la Junta de Andalucía sobre este patrimonio histórico, en base a una resolución que anunció el departamento de Rosario Torres y que se dictó el pasado mes de julio (la compraventa de la finca, por un precio pactado de 8 millones de euros, se comunicó a la Administración en febrero).

Según informaron desde la Delegación Provincial de Cultura, culminadas las negociaciones con Tremón SA -que recientemente ha presentado concurso de acreedores- la Junta de Andalucía sigue a la espera de que esta entidad se pronuncie sobre los plazos y vía de compra. Existe un plazo máximo de seis meses desde la notificación, en una maraña administrativa de alegaciones y audiencias que -apuntan desde la Junta- está ya en fase avanzada, por lo que en breve se espera resolver esta operación, en virtud del citado derecho a retracto que tiene Cultura para poner en valor todo el patrimonio histórico de la zona.

El yacimiento arqueológico de Saltés forma parte de la Zona Arqueológica de Huelva inscrita, con carácter específico, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. Esta calificación es la que otorga a la Administración autonómica el derecho de retracto en las transmisiones de titularidad.

El patrimonio de los Aramburu y el Centro Reina Sofía de Cádiz, por Isaías

La familia gaditana Aramburu donó unas 86 obras entre las que se incluyen grabados, retratos, miniaturas al óleo, escenas campestres, religiosas y pinturas costumbristas.

Esta magnífica donación se expondrá en una de las salas superiores del Centro Reina Sofía (el antiguo Gobierno Militar), con la intención de que la sala en la que se expongan las obras lleve el nombre de sala Aramburu; aunque el Ayuntamiento "no renuncia a que vaya a otro edificio de la ciudad para que ésta y otras donaciones estén en un lugar privilegiado"; además de alegar "vamos a ponernos a buscar un espacio de oportunidad de gran valor patrimonial para ubicar este tipo de donaciones".

La donación consta de 86 obras, entre las que se hayan 20 miniaturas al óleo, rondan los 40 grabados, otros 20 cuadros de distintos tamaños y algunas ánforas romanas. Éstas obras pictóricas arrancan en el romanticismo, primera mitad del siglo XIX, y que culminan en el siglo XX, con autores como Abarzuza, Godoy, Prieto o Ruiz de Sarabia, entre otros artistas.

Algunas palabras de la Alcaldesa Teófila Martínez es que se trata de un "ejemplo importantísimo de cara a 2012, esto va a actuar de revulsivo después de que en los últimos años no se hayan producido más que pequeñas donaciones", recordando que otros patrimonios familiares gaditanos han acabado dispersándose y ya no residen en la ciudad.

Otras palabras recogidas de la primera edil fueron que este legado es "una gran noticia, no tenemos palabras para agradecer este gesto generoso con la ciudad" y agradeció especialmente a Álvaro Aramburu Picardo.

La colección "tendrá un lugar y trato muy especial dentro del patrimonio de la ciudad para corresponder a la generosidad de la familia". "Esto me emociona, como ocurrió con la donación de la familia Vasallo, y más cuando estos actos van sucediéndose", aseguró.

Con esta donación, la familia Aramburu continúa el camino iniciado en 2002 cuando cedió al museo de las cortes (situado en la calle Santa Inés) un óleo anónimo que muestra un plano de Cádiz a finales del siglo XVIII (entre 1670 y 1680); se trataba de un lienzo de gran tamaño que se restauró tras la donación de la familia y se expuso definitivamente en el museo gaditano en Enero de 2005 (tras la restauración se confirmó que en 1802 fue repintado para retocar las partes entonces dañadas). También esta familia donó en 2003 al Museo Provincial un retrato de Micaela Aramburu pintado por Ignacio Zuloaga.

Mi más sincera enhorabuena por estos actos a la familia Aramburu.

Casa de Pilatos (Sevilla), por Ramón

La Casa de Pilatos o Palacio de Medinaceli, es un palacio situado en Sevilla (Andalucía), edificado mezclando los estilos renacentista italiano y el mudéjar español. Es considerada como un prototipo de palacio andaluz. La construcción de este palacio adornado de preciosos azulejos mudéjares y bellos jardines se inició a finales del siglo XV, por iniciativa y deseo de D. Pedro Enríquez (Adelantado Mayor de Andalucía) y su esposa Catalina de Ribera, fundadores de la Casa de Alcalá, pero tuvo que ser finalizada por el hijo de ambos, Fadrique Enríquez de Ribera (primer Marqués de Tarifa).


Cautivado por el esplendor arquitectónico del Renacimiento Italiano, el primer marqués de Tarifa emprendió la construcción de la Casa de Pilatos, así llamada porque recreaba la casa de Pilatos en Jerusalén, aunque también se atribuye el nombre al inicio en este lugar del antiguo Via Crucis. Hoy es residencia de los duques de Medinaceli y uno de los palacios más suntuosos de Sevilla.

Los visitantes entran por una portada de mármol encargada en 1529 a artesanos genoveses. Al otro lado del apeadero está el patio principal, de estilo mudéjar y decorado con azulejos y compleja yesería, en el que se exhiben 24 bustos de emperadores romanos y personajes de la antigüedad clásica. En las esquinas se alzan tres estatuas romanas (Minerva, una musa danzante y Ceres) y una escultura griega de la diosa Atenea que sigue un modelo de Fidias original del siglo V a. C. En el centro hay una fuente traída de Génova. A la derecha, pasando el salón del Pretorio, con techos artesonados y marquetería, está el corredor de Zaquizamí. Las antigüedades de las salas adyacentes incluyen bajorrelieve de Leda y el cisne y dos relieves romanos que conmemoran la batalla de Actio, en el 31 a.C.

De regreso al patio principal, se dobla a la derecha para entrar en el salón de Descanso de los Jueces; detrás se ve una capilla gótica con bóveda nervada y enlucidos mudéjares en techos y paredes. En el altar hay una copia de El Buen Pastor, escultura del siglo IV que se conserva en el Vaticano. A la izquierda, cruzando el gabinete de Pilatos, con su pequeña fuente central, está el jardín Grande.

Volviendo otra vez al patio principal, detrás de la estatua de Ceres, una escalera de azulejos conduce a la planta alta, rematada por una maravillosa cúpula de media naranja de 1537. Las estancias están cubiertas por techos mudéjares.
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